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La Ética en tiempo de Crisis (Parte 2)

Como mencionabamos en la primera parte La Ética en tiempo de Crisis (Parte 1), el comportamiento frecuente en las organizaciones es escasamente ético; esta carencia es una excelente área de oportunidad para tí, de forma que sobresalgas y la aproveches en tu beneficio.

Comparto contigo algunas sugerencias comprobadas que en el plano profesional marcan la diferencia ante un recorte de personal, una vacante a cubrir o una promoción.

• Mantén tu lugar de trabajo limpio y en orden. Sea una oficina, un cubículo, un escritorio o una mesa compartida, el orden atrae el orden y harás que tu lugar de trabajo fluya con tu propia energía positiva.

• Tomar lo que no es tuyo es robo. Siempre, recuerda, alguien se percata si te llevas algo que no es tuyo. Al tomar las cosas de la empresa y usarlas para tu propio beneficio no estás respetando tu fuente de ingresos, sino que la estás agotando.

• Las empresas cuidan sus inversiones. Las organizaciones invierten cantidades sorprendentes de dinero en sistemas de seguridad, bloqueos y administración de recursos (para los sistemas de cómputo, internet o teléfonos) y la tendencia actual es la medición del uso de los mismos, de forma que cada vez es más identificable cómo los aprovechas durante tu jornada de trabajo. Es algo para considerar.

• La discreción es tu mejor arma. Mantener una actitud discreta en tu comportamiento no sólo es una cuestión ética, sino que se traducirá en confiabilidad. Esto significa que eres sujeto de confianza, lo cual es importantísimo al momento de considerar a alguien durante los recortes de personal que están a la orden del día, o en un posible ascenso.

• Implanta la visión de equipo. Sostener un espíritu de equipo y colaboración hará que el personal a tu cargo se comprometa con las labores a realizar, y la prioridad será hacer bien el trabajo y dejar a un lado el comportamiento poco ético. Obtendras eficiencia y eficacia al reconocer los logros y atender las desviaciones a este comportamiento.

• Alíneate a la visión y misión de tu organización. Seas independiente, empleado o tengas un equipo de trabajo, mantener esta conducta hará que tu labor sea claramente visible y valorada al vigilar los intereses de la organización.

• Una actitud positiva te abre cualquier puerta. Cuando sonríes, eres amable, hablas con mesura y en tono cordial, nadie podrá negarte las cosas. Considera que el camino al éxito se compone de dar pasos firmes y avanzar. Nadie llega a la cima simplemente por ser quien es. Demostrarlo es lo que forma el carácter y caminar positivamente te hará avanzar cada vez más alto.

• Sé puntual y cumple tu palabra. La puntualidad es un valor muy poco usado porque la cultura actual es ser impuntual. Si llegas temprano, te vas temprano. En muchos lugares es mal visto que salgas a tu hora exacta porque significa erróneamente que estás trabajando duro. Organizate de tal manera que puedas salir a tu hora y atiendas todos los demás aspectos de tu vida personal. Y no olvides cumplir lo que prometes, esto te hará ser responsable y confiable.

• Asiste desayunado a trabajar. Así podrás organizar tus actividades y avanzar más rápido en lo que tienes por hacer. Es diferente tomar una taza de café o un vaso con agua a tener todo un bufette sobre tu escritorio.

• Informa los problemas y propón soluciones. Ante cada dificultad o problema suscitado es importante que informes a las personas relacionadas para buscar una solución efectiva. Todos llegan a este paso a manera de queja. Si cambias tu enfoque de quejarte por informar y aportar por lo menos dos soluciones alternativas al problema, te volverás un elemento estratégico y tus sugerencias serán cada vez más tomadas en cuenta. Una persona propositiva en medio de situaciones de conflicto es a quien se considera primero para liderear proyectos o ser promovido.

El valor de la ética te hará un elemento diferente en la organización, aumentará tu credibilidad y confiabilidad, sin olvidar que te permitirá avanzar y crecer en un entorno laboral agresivo e inseguro. Un comportamiento ético te convertirá en un elemento invaluable para la empresa haciendo que seas siempre la primera opción en los momentos decisivos y asegurará tu permanencia, así como tu crecimiento en la organización.

Sobre todo, asegúrate de verte a tí mismo con el valor que tienes. Si te manejas como el resto del mundo obviamente serás considerado uno más del montón; conviértete en un valor agregado de la organización y serás imprescindible. La clave de la ética en cualquier entorno es SER y HACER la diferencia dentro de la misma.

En la siguiente semana analizaremos los comportamientos éticos organizacionales en su relación con otras entidades.

 

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