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¡Auch! Me levanté, apenas los vecinos comienzan su día con el ajetreo de dirigirse a sus trabajos , algunos(as) otros(as) dirigiéndose a hacer ejercicio y yo apagada, conmovida, sin ganas, perdida entre decidir desayunar o hacer ejercicio; me digo: tengo que cambiar de actitud ¿ cómo? Me hablo a mí misma.
Frente al televisor, frente a la ventana, frente al espejo y sigo sintiendo una especie de caída libre, y sintiendo esta caída entre mi estomago y mi pecho, como estar enamorada en la montaña rusa, sin ganas, sin motivador; me siento distinta ¿será la cebolla de mi taco de bisteck? ¿será la fotosíntesis de la mañana? Me digo: Laura cebollas, esa seré hoy. Creo que estoy en una crisis porque me estoy dando cuenta de que algo anda atorado y me tengo que detener.
La diferencia es acción y la acción no se da con tiempo, si no con voluntad. Las crisis (leí por allí) es la oportunidad de ver qué anda fallando en mi vida, es un punto para detenerme, el trabajo repetitivo, la monotonía que vivo, esos estados de ánimo que no logro entender en mí; creo que es bueno saber que hay cosas incomodas, que no me gustan y me hacen ponerme entre mezcla de triste y molesta.
Hacer y disfrutar eso es mi dilema, deseo mirarme sonriendo con lo que hago, que la diferencia entre levantarme y trabajar sea sólo un brinco del colchón. Mmm déjame ver Laura Cebollas, me gustan los perfumes, la religión, los libros, las velas, los regalos, escribir; estas son cosas que me apasionan, y creo que puedo partir de las cosas que me gustan para encontrar ideas para ir teniendo acciones, hacer cosas que me quiten los días pesados.
Los días pesados se irán me dije, y ahora al saber qué me gusta, tengo que decidir qué hacer con todas estas cosas que me gustan: fui y compré un par de libros usados en buena calidad, fotocopie un par de artículos interesantes, compré un par de veladoras, y en mis ratos libres me senté fuera de mi edificio con todo mi amor y mi mejor actitud. Con la mejor sonrisa, pues estoy al lado de cosas que me gustan, arreglé la pequeña mesa con toda mi actitud y Eureka, se acercaban a preguntar que si se vendían sólo los libros o en conjunto con las veladoras y me dije ¿Por qué no? ¡Es en conjunto! y al pasar el día se me vendió todo, y obvio pensé ¿esto es suerte?
A la semana siguiente hice lo mismo pero metí y arriesgué un poco más de dinero, introduje la opción de café y pasteles (variedad me dije) y las personas se acercaban a preguntar y a comprar, y comencé a invertir no sólo más dinero, sino más amor y actitud; total ¿qué tengo que perder? me dije ¡Trabaja como si fuera esto lo único para vivir, no como una opción, un juego en el que tengo que ganar y divertirme, si no lo abandonaré!
Había ocasiones que las personas opinan y no todas las opiniones eran alentadoras: “uyyy eso no resultará, de eso no se come, no te resultará” pero decidí por primera vez seguir mi sentido común y disfrutar arriesgar mis ideas, y si no funcionaba, no perdía, ganaba fuerza en mi interior.
Mi vecino me dijo: Señora, miro que su puesto va adquiriendo fuerza, no se desanime hay lugares donde asesoran para que las cosas que usted no sabe, las pueda saltar y no arriesgue su dinero. Y me ayudó a entrar en una página de Internet en donde puedo compartirles mis dudas, mis miedos en cuanto a lo emocional, en cuanto a lo económico y en cuanto a mejorar mi puesto.
Comencé a aprender de otros y junto con mi sentido común, mi negocio ha ido mejorando de tal forma que me quiero salir de mi trabajo monótono de oficina.
Tuve un maravilloso maestro que me dijo alguna vez: “Laura, no te preocupes en sacar siempre dieces, aprende a disfrutar tus clases y a aplicarlo en casa, recuerda que la materia que más te gustaba no era en la que siempre sacabas diez, pero es la que más recuerdas con amor” Lo mismo aplica a mi negocio, todo esto comenzó por la monotonía, pero algo dentro de mí me dice que puedo disfrutar y ganar, creo que ese es mi segundo paso. Vencer mis peores miedos y eso es definitivamente lo que más me saca de este estado de aplanamiento y tristeza, de la crisis ¡vencer mis miedos¡ Hoy comienzo por ser Laura Alegre y no cebollas.
Si al igual que yo amiga(o) te pasó este estado de desánimo, quiero que leas mi experiencia, y evites mis problemas: 10 años en un empleo aburrido y de oficina y comenzar por aceptar que no era feliz. En esta página hay personas que al igual que tú apenas comienzas, otros que vamos en el camino, otros ya consagrados pero de todos podemos aprender un poquito, aquí te envió la página, un lugar simple de armonía, información y una página que gracias a mi vecino se hizo mi amiga y mi asesora indispensable: ComoSalirDeLaCrisis.com Allí aprenderás mucho de cómo salir de la crisis, aprenderás que no estás solo(a) y que el trabajo en equipo resuelve más cosas que la gente sola.
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